Entrevista a Samanta Villar (10-07-2010)

Samanta Villar: ”21 días’ me enseñó que no puedo arreglar la vida de la gente”

LA PERIODISTA SAMANTA VILLAR se ve a sí misma como una mujer valiente y atrevida. De ahí su sueño de ser corresponsal de guerra, algo que finalmente dejó de lado para dedicarse al periodismo de investigación. Con este género logró el éxito de la mano de ’21 días’, un programa pionero que ya se ha exportado a EE.UU. Tras convivir con personas sin hogar, dejar de comer durante tres semanas y acercarse al mundo de la marihuana, mantuvo en vilo a la audiencia con la entrega dedicada al cine porno. Ahora ha decidido dar un giro a su carrera y sus proyectos son otros.

PREGUNTA: ¿Hasta qué punto le cambió la vida el programa ’21 días’?
RESPUESTA: Fue un programa fascinante, un trabajo único. A pesar de ser muy exigente y de robarme muchas horas de vida personal, valió la pena. Pero no podía hacerlo de forma indefinida porque la exigencia de tiempo y de inversión emocional es muy alta. Este aprendizaje me ha cambiado como persona, me he hecho más pragmática. Al final comprendí que lo único que podía hacer es explicar la historia, pero no arreglar la vida de la gente.

P: ¿Qué se lleva del programa?
R: A mí, ’21 días’ me ha quitado las ganas de juzgar, porque me he dado cuenta de que me voy a equivocar siempre. Al mismo tiempo, me he vuelto más tolerante.

P: ¿Y por qué 21 días?
R: Es el período de tiempo mínimo para acercarnos a la verdad de las cosas, a vivirlas en primera persona.

P: ¿Cree que ha sido una buena manera de mostrar al espectador algunos de los problemas sociales que están ahí?
R: Creo que es una nueva manera de enseñar los problemas sociales a la gente. Explicar algo desde dentro te da otra óptica y más conocimiento. Además, es una fórmula asequible para el espectador y que a mí me permite conseguir mi objetivo profesional: llegar a todo tipo de gentes para darles una información sobre un tema y removerles en su asiento para que reflexionen.

P: ’21 días fumando porros’ tuvo un gran impacto mediático. ¿Ha cambiado su postura sobre la legalización de la marihuana después de esta experiencia?
R: La sociedad no estaba preparada para un programa así. Gran parte de los días fui ‘colocada’ y eso me creó ansiedad. Era fumadora de tabaco y, desde entonces, no he vuelto a consumir ni un cigarro. Personalmente, estoy a favor de la legalización. Acabaría con los efectos perniciosos del mercado negro —como la adulteración del hachís— y permitiría dar cobertura sanitaria a los usuarios con fines terapéuticos. Experiencias de tolerancia como la holandesa demuestran que la legalización no ha de fomentar necesariamente el consumo. De todos modos, lo que hemos querido dejar claro en el reportaje es que el cannabis no es una sustancia inocua.

P: También estuvo 21 días sin probar bocado para acercarse a la anorexia, ¿qué fue lo primero que se llevó a la boca?
R: Huevos fritos. Mientras ayunaba, vi un anuncio de huevos y me pasé dos días soñando con ellos.

P: Se despidió de ’21 días’ junto a los paparazzis que persiguen a los famosos. ¿Ha sacado alguna conclusión sobre la prensa rosa?
R: Me ha costado empatizar con los paparazzis. Son gente encantadora, pero el trabajo en sí es algo que no me gusta. Los propios paparazzis reconocen que si tuvieran que pensar en la ética tampoco lo harían.

P: ¿Le incomoda algo de la fama?
R: Yo no he entrado en el mundo de la televisión con el objetivo de ser famosa, creo que es un trabajo como otro cualquiera, pero es verdad que es inevitable que me reconozcan por la calle. Está claro que la popularidad te permite seguir trabajando y eso está bien. Lo que quiero decir es que la fama no me importa. Yo siempre digo que entre famosa y rica, prefiero ser rica.

P: Uno de los programas que generó más expectación fue el dedicado al cine porno. ¿Cómo se ve éste desde dentro?
R: La gente tiene una imagen muy sórdida del mundo del sexo. La opinión pública espera vicio y oscuridad, pero no tiene nada que ver. Realmente, cuidan mucho al otro, que esté cómodo en esta postura o en la otra, se respetan. Los actores del cine porno son gente normal, como tú y como yo. Antes de hacer el programa tenía la imagen de que era gente que se hacía rica, pero no, lo hacen porque les gusta y si se pueden ganar la vida con eso… Hubo mucha polémica con este programa, pero yo en ningún caso iba a mantener una relación sexual delante de las cámaras. Ése es el límite.

P: ¿Hay algún reportaje que le haya quedado sin hacer?
R: Sin duda alguna, me quedé con las ganas de continuar el programa de ’21 días a ciegas’. Me costó un año conseguir que la cadena diera su aprobación para hacerlo porque no les convencía.

P: ¿Volvería a repetir alguna de las experiencias vividas?
R: No creo que volviera a repetir ninguna de las experiencias porque el objetivo ya está conseguido, que era hacer el reportaje.

P: ¿Alguna vez se llegó a plantear dejarlo?
R: Cuando me ponía con ello me concienciaba de que tenía que estar hasta el día 21. Sin duda hubo momentos difíciles, pero nunca se me ocurrió tirar la toalla. Yo siempre digo que lo más complicado y duro es ver el sufrimiento de la gente. Cuando acaban los 21 días y tienes una relación de amistad con esas personas te vuelves a tu casa y lo que tú querrías es solucionar sus problemas: al indigente te lo llevarías contigo, a la chica con trastornos la curarías… y el no poder sacarlos de esa situación dramática te genera impotencia. Pero es algo que también he tenido que aprender a aceptar y al final hago lo que puedo hacer, que es explicar su historia y que la gente la conozca.

P: Se ha puesto en tela de juicio su cordura por someterse a pruebas físicas tan duras.
R: Durante el rodaje de algunos programas me sometí a controles médicos frecuentes y si hubiera habido algún problema, lo hubiera dejado. Con los porros sí acabé saturada y tardé una semana en recuperarme. Tuve una percepción rara de las cosas y estaba grogui. En el único programa que temí, ya no sólo por mí, sino también por el equipo, fue en el de ’21 días en la mina’, porque en cualquier momento se podía caer aquello encima de nuestras cabezas y tuve claro que nos estábamos jugando la vida, igual que lo hace a diario esa gente.

P: Entre un ’21 días’ y el siguiente no había tiempo para la vida personal, ¿por eso decidió poner el punto final?
R: El programa era muy exigente. Fuera de casa, ocupada 24 horas al día… es una renuncia a tu vida personal. Pero, al mismo tiempo, fue una experiencia tan gratificante que a mí me mereció la pena. Estaba claro que en algún momento tenía que parar y finalmente así ocurrió.

P: ¿Es de las que cree que si no sales en la ‘tele’ no existes?
R: Soy escéptica en eso. Yo he hecho lo que creía que tenía que hacer, en conciencia y como profesional. En ningún momento se me ha pasado hacer esto por lucimiento. Mi intención es mostrar, descubrir y abrir los ojos.

P: Inició su carrera profesional en informativos locales y en la televisión catalana hasta dar el salto a ‘España directo’. ¿Prefiere el plató o la calle?
R: Estudié Periodismo para ser realizadora y, de casualidad, acabé presentando un informativo. Después las cadenas se fijaron en mí. Para el programa ’21 días’ buscaban a alguien con un par… pero que no fuera una kamikaze. Alguien con sentido común, pero con valor para vivir escenas límite y que mantuviera la compostura al ir explicándolas.

P: ¿Se ha dicho alguna vez “esto nunca”?
R: En la vida hay que ser humilde. Ahora mismo no me planteo qué es lo que no haría nunca.

P: ¿Es de las que encaja bien las críticas?
R: Soy una persona valiente tanto para hacer mi trabajo como para aguantar las críticas y cosas menos buenas. También es verdad que he aprendido a desconectar y no es que no las acepte, simplemente es por pura superviviencia, porque si no te vuelves loca.

P: Ha estudiado interpretación, ¿aspira a subirse algún día a un escenario?
R: No he ejercido nunca de actriz porque me parece algo dificilísimo. Siento admiración por los buenos actores y yo no me veo a su altura. Próximamente voy a hacer algún cameo para amiguetes, pero nada más que para divertirme.

P: ¿Y ahora qué, cuáles son sus planes?
R: Ahora mismo estoy escribiendo un libro sobre prostitución, porque me apetecía mucho. Después del verano, en septiembre, tendré una presencia importante en un nuevo formato de reportajes.

P: ¿Existe el programa soñado para Samanta Villar?
R: Yo no me lo planteo así. En mi vida he hecho lo que me ha ido viniendo, no es que me haya planteado llegar a algún sitio o que quiera conseguir una meta en particular. Lo que venga, vendrá, yo iré eligiendo y trabajando y ya está.

http://elprogreso.galiciae.com/noticia/69903/samanta-villar-21-dias-me-enseno-que-no-puedo-arreglar-la-vida-de-la-gente

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